El secreto de la Batcueva: La otra ‘Batman Forever’

Batman Forever Schumacher Cut

Este artículo está dedicado a la memoria del genial Joel Schumacher. Sirva de humilde tributo a su remarcable aportación a la mitología batmaniana.

En este 2020 se cumplen veinticinco años del estreno de la película Batman Forever (1995) que, a pesar del dispar recibimiento crítico por parte de aficionados y medios especializados, supuso todo un éxito arrollador para Warner Bros. Las ideas del proyecto para este filme respondían a las pretensiones del estudio de realizar una película sobre Batman más ligera y colorista después de Batman Returns (1992), en la que Tim Burton mostró una imagen profundamente oscura y gótica que, a pesar del excelente resultado artístico, no había cumplido con las expectativas comerciales de la compañía.

A día de hoy, muchos resaltamos algunas de las remarcables virtudes de esta cinta por encima de sus innegables defectos. Sin embargo, es significativa la corriente crítica que emite una valoración global muy negativa sobre la película y defenestra sin paliativo alguno la visión del mito que Joel Schumacher nos legó. Uno de los errores más frecuentes que, a mi juicio, se cometen en este tipo de valoraciones es el de asociar el tono y estilo de Batman Forever al de su controvertida secuela Batman & Robin (1997). Se opine lo que se opine sobre esta segunda película, creo que debería quedar claro que, en su caso, no existía ya la pretensión de introducir cierto nivel de oscuridad conceptual que sí estaba presente en Batman Forever y explicaría la complejidad dramática de escenas como las que van a ser tratadas en este artículo. El tono deliberadamente desenfadado y ligero de Batman & Robin haría ya muy difícil la integración de secuencias con este tono y estilo, y creo que es importante establecer esta distinción.

«'Batman Forever' y 'Batman & Robin' suelen fusionarse, pero 'Batman Forever' es más oscura.»
Akiva Goldsman

En esta onírica escena descartada en la película, los traumas del pasado de Bruce Wayne cobran vida y se manifiestan como una intimidante bestia alada.

Sin embargo, no es ese el propósito de este artículo, sino el de exponer algunas geniales ideas plasmadas en el montaje inicial de más de 160 minutos de Batman Forever que el director Joel Schumacher presentó a Warner Bros. en un primer momento. Esta idea original responde al guion realizado en un principio por los hermanos Batchler (Lee y Janet Scott) con posterior revisión de Akiva Goldsman y tristemente mutilado por decisiones ejecutivas en el infame recorte de escenas que dio lugar al montaje final para cines.

Sombras del pasado

Así pues, en dicho guion se nos presenta un Bruce Wayne en línea directa con la anterior versión de Tim Burton, profundamente atormentado y torturado por sus traumas y conflictos internos. En esta ocasión, multitud de recuerdos de su infancia acuden a él constantemente, entre los que destaca un libro de cuero rojo presente en el funeral de sus padres, que resulta ser el diario personal de Thomas Wayne. Bruce recuerda cómo, tras el funeral, escapó llorando con dicho diario entre las manos hasta que, en medio de la carrera, cayó en una de las cuevas subterráneas cerca de la mansión Wayne. Aterrorizado, observó cómo se abalanzaba hacia él la monstruosa figura de un murciélago que cambiaría su vida.

«En el guion y la película que rodamos hay una diferencia cuando abre el diario y la última entrada dice: "Martha y yo queremos quedarnos en casa esta noche, pero Bruce insiste en ir al cine". Bruce reprimía toda esa fantasía de que todo era culpa suya. Que si no les hubiese obligado a ir al cine esa noche, no habrían salido y no los habrían asesinado. Toda la película se construyó alrededor de ese juicio psicológico. De ahí que el interés romántico se centre en una psicóloga.»
Akiva Goldsman


Este Batman es perfectamente definido en la película por la doctora Chase Meridian en un brillante y certero análisis de su trasfondo psicológico. 

«¿Por qué ese hombre hace eso? Es como estar condenado, como cumplir una penitencia. ¿Qué clase de crimen habrá cometido para merecer semejante vida de tortura nocturna?»
Chase Meridian

En efecto, este Batman parece ser un alma torturada y condenada a vagar entre sombras. Para Bruce, su personalidad como Batman es percibida como algo oscuro y feo, que nace de sus miedos y pesadillas; algo destinado a servirle para ocultar su culpa. Bruce verá su tragedia reflejada en la de Dick Grayson, y se planteará dejar de ser Batman cuando percibe que el joven pretende seguir su mismo camino. Se niega a arrastrar a otros a la oscuridad y soledad en la que él se encuentra.

 «Tus recuerdos pugnan por salir. No los reprimas.»


El secreto de la Batcueva

La historia avanza como se muestra en la versión oficial de la película, hasta el momento en que los villanos destruyen la Batcueva y Bruce despierta del shock sufrido. En ese momento, debería intercalarse una escena clave que daría sentido a todo el filme e incluso a su propio título y que fue incomprensiblemente cortada en el montaje final: la sublime y mítica El secreto de la Batcueva. Mientras Bruce contempla atónito la destrucción causada, Alfred cree que es el momento de que su señor se enfrente a sus temores más profundos y le insta a hacerlo entrando en una misteriosa gruta dentro de la cueva. 

«Ahí se encuentran todos sus miedos, señor. Puede elegir enfrentarse por fin a ellos o seguir huyendo durante toda su vida.»
Alfred Pennyworth

Bruce entra en la gruta y, tras un momento de desconcierto, encuentra enterrado el diario de su padre; dándose cuenta de que se trata de la cueva en que cayó cuando era niño, y de que el diario está allí enterrado desde entonces. Al consultar lo acontecido en el último día de vida de sus padres, lee que estos decidieron ir al cine ante la insistencia de Bruce. Es entonces cuando por fin su trauma sale a la luz, pues el niño había interiorizado que la muerte de sus padres había ocurrido por su culpa. Nos damos cuenta entonces de que, de niño, cuando Bruce corría desconsolado con el diario, huía de su propia culpabilidad que tan inmisericordemente le atormentaba. Decidió enterrar el libro en la gruta, en lo que supone una sublime metáfora de cómo escondió así sus miedos y su culpa en lo más profundo de su ser. Es así como toda su misión como Batman se revela como algo profundamente retorcido y oscuro nacido de ese trauma. De repente, la imagen de un monstruoso murciélago gigante, representando todos sus miedos, avanza hacia Bruce como lo hizo también cuando éste era niño. Sin embargo, ahora ya no retrocede y llora del horror, sino que le espera en pie y extiende hacia él sus brazos, en símbolo de superación de sus temores y de la aceptación de esa parte de su vida.


Por fin ha aclarado la naturaleza de su trauma y ha vencido sus miedos. Ahora su misión ya no será una oscura obra de venganza proveniente de sus temores y su culpa, sino algo positivo. Por eso, ahora puede aceptar también a Dick Grayson en su cruzada. 

«Soy Bruce Wayne y también Batman. No porque tenga que serlos. Ahora es porque elijo serlos.»
Batman

Esta frase, cuyo sublime nivel de significado dramático no puede percibirse en el montaje final, cobra pleno sentido considerando todo lo expuesto en la escena eliminada. Al final, Bruce devuelve a Chase un amuleto que ella le entregó para que le protegiera de los malos sueños. Por fin, Bruce ha superado su trauma y las pesadillas no volverán a atormentarlo. Al menos, no de la misma manera.

«Ya no necesitaré esto. Gracias por regalarme un nuevo sueño.»

Conclusión

En mi opinión, esta escena ofrece elementos de grandísima profundidad emocional que habrían enriquecido el filme de manera extraordinaria y ayudado a minimizar algunos de sus defectos; en un posible gran final para una trilogía fílmica batmaniana. La manera en que se habría cerrado el viaje emocional de Batman/Bruce Wayne habría supuesto una genial culminación para el brillante análisis psicológico sobre el personaje emprendido por Tim Burton en sus dos maravillosas películas. Sin embargo, la prioridad del momento era la realización de una película destinada a un público lo más amplio posible, con el objetivo de maximizar los beneficios comerciales de su exhibición y de la venta de merchandising. De esa manera, se prefirió eliminar ciertas implicaciones psicológicas complejas presentes en el guion, procediendo a un tosco recorte de escenas que hace que gran parte del metraje que sí llegó a la versión oficial pierda, en gran medida, su sentido. 

Bruce Wayne le clava la mirada a sus temores y ya no siente miedo.

Cabe preguntarse si existe la posibilidad de un futuro lanzamiento con el montaje original completo de Joel Schumacher o, al menos, con la edición e inclusión en el metraje de algunas de las escenas eliminadas más significativas como la que ha sido objeto de análisis en este artículo. Algunos albergábamos una vana e ingenua esperanza de que algo pudiera ocurrir en este año de su vigesimoquinto aniversario en el que, salvando las enormes distancias, el afortunado caso de la Zack Snyder´s Justice League (2021) ha establecido un fenomenal precedente positivo.

Soñar es gratis, y Batman es para siempre.

In memoriam

En la tarde de ayer, día 22 de junio, conocimos la triste noticia del fallecimiento de Joel Schumacher a los 80 años de edad tras haber luchado contra un cáncer. La energía y el cariño que desprendía en los rodajes era inconmensurable y con el mismo afecto le despedimos, pero no por siempre. Nos reencontraremos con él cada vez que disfrutemos con sus películas.

Gracias, Joel, por aportar tu particular visión a la mitología de Batman.

Joel Schumacher
1939-2020

«FOREVER»



Fuentes consultadas
Documental Shadows Of The Bat: The Cinematic Saga Of The Dark Knight. Reinventing A Hero (NWE, Warner Bros. Entertainment Inc., 2005)

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