Batman necesita a Robin


Al principio solo hay oscuridad. Una figura vigilante se dibuja erguida ante un cielo nocturno. Su negro manto y alargada sombra recorren las infestadas calles de una ciudad dominada por criminales, atracadores y maleantes supersticiosos. Circulan leyendas sobre un nuevo protector. Los titulares de los periódicos se vuelven muy extraños. Dicen que es un monstruo, mitad hombre, mitad demonio. El cruzado con capa guarda un profundo secreto en su interior. Hay un dolor que le carcome por dentro y que parece escapar y reflejarse en la maldad que tiene lugar cada noche en sus calles. Sus calles. Por las que arriesga su vida cada noche. Pero tarde o temprano amanece y los rayos de luz fulminan las tinieblas. El circo Haly llega a la ciudad y con él los acróbatas, los payasos bailarines y el júbilo de los niños. Pero Gotham no es lugar para risas inocentes y hombres piadosos. Al caer de nuevo la noche empieza la gran función. Los Grayson voladores salen a la pista y dejan ensimismada a la multitud allí reunida, ignorante del trágico suceso que se avecina. La tierna sonrisa de un muchacho se torna en llanto al presenciar el terrible crimen. Sus padres caen de la cuerda y con ellos la felicidad de un niño. El público enmudece y el caballero oscuro observa el fatal acontecimiento. Se compadece del pobre muchacho. Comparte su dolor. Sus vidas han sido marcadas por la tragedia y el destino ha querido cruzar sus caminos. A partir de ese momento la vida de este dúo dará un giro completo y su mundo será más...dinámico.

¿Por qué surgió Robin? 

Es 1939 en la ciudad de Nueva York. El país aún no ha entrado en la guerra que está empezando a asolar Europa pero las consecuencias financieras del Crack del 29 siguen presentes en las vidas de los estadounidenses. Son tiempos de crisis y de ingenio. Ante la necesidad, aflora la creatividad, y el incipiente negocio editorial de los cómics de superhéroes no podría ir mejor. Grandes talentos se reúnen en sus estudios día y noche para crear fantásticas aventuras de esos nuevos personajes vestidos con mallas y capas que tanto disfrutan los niños. Dos jóvenes procedentes de Cleveland crearon a Superman, el primer superhéroe, que comenzó su andadura editorial hacía apenas un año y después siguieron muchos más. Desde el Bronx de Nueva York, un judío llamado Robert Kahn le pidió ayuda a Milton Finger (a ambos se les conocería después profesionalmente como Bob Kane y Bill Finger), un humilde vendedor de zapatos, para crear el personaje que hoy todos conocemos como Batman.

Los primeros cómics del Hombre Murciélago eran un claro reflejo de la época en la que se publicaron. Ladrones, asesinos y gánsteres como Al Capone o John Dillinger atestaban las calles de las grandes urbes copando los titulares de los principales periódicos durante aquellos años de la Gran Depresión. Y éstos serían también los perfiles de los antagonistas a los que se enfrentaría el justiciero Batman en sus primeras historias. Las tramas detectivescas, en las que intervenía el crimen organizado, resultaban de gran interés entre los chavales de aquellos años. Esto imprimía un tono oscuro a las aventuras de Batman, muy inspiradas éstas en relatos pulp, en las que se mostraba a este personaje obsesionado por perseguir a estos maleantes, haciéndoles pagar por sus crímenes, a veces, con su propia vida.

Retratos de Bob Kane y Bill Finger. Portadas de Detective Comics #28 y Detective Comics #33 representando el crimen y delincuencia habitual en aquellos años.

«Los números de "Detective Comics" de mediados de los 40 puede que fueran, literalmente, literatura de escapismo. Un breve respiro de la guerra.»
Dennis O'Neil

Fue Bill Finger, como guionista de sus historias, quien se dio cuenta de que las aventuras en solitario de Batman no podrían funcionar durante mucho más tiempo. Se necesitaba algo diferente, nuevas estructuras narrativas y distintos enfoques. Era el momento de introducir un compañero que ofreciera también su propio punto de vista. Uno con el que además los lectores pudieran identificarse. Algo así como un Dr. Watson para Sherlock Holmes.

Existen dos razones principales que justifican la creación de un personaje con las características de Robin para introducirlo en el oscuro ambiente de Batman. Una de ellas se centra en la parte puramente argumental de la narrativa y el desarrollo de Batman como personaje. La otra está estrictamente vinculada a las estrategias editoriales y a un mercado de venta a un público masivo muy concreto: los niños. Tras la inmensa acogida que obtuvo el lanzamiento de Action Comics #1 (mayo, 1938) con la primera aparición de Superman, los niños se arremolinaban ansiosos en los quioscos para hacerse con los cómics de sus nuevos personajes favoritos. Tal fue el éxito, que se llegaron a alcanzar tiradas de impresión que rondaban el millón de ejemplares. Teniendo en cuenta su bajo precio, de unos 10 centavos, se trataba de un nuevo concepto de entretenimiento popular, accesible a todo tipo de público. En otras palabras, era un buen negocio. Estaba especialmente dirigido a los niños y los adolescentes, que eran los principales lectores de cómics y quienes buscaban identificarse con los héroes que protagonizaban sus aventuras.

Durante la Gran Depresión los niños recurrían a los cómics para alimentar sus fantasías y distraerse de los problemas que acuciaban al país. 

Robin fue presentado a los lectores en Detective Comics #38 (abril, 1940) en una historia escrita, como era habitual, por el guionista Bill Finger y con dibujos de Bob Kane y Jerry Robinson. En la portada se le anunciaba como "The Sensational Character Find of 1940" (que traducido al castellano sería como decir "El personaje revelación de 1940"). Sin duda acertaron de lleno. El cómic se publicó apenas un año después de la primera aparición de Batman en Detective Comics #27 (mayo, 1939), y su principal función, desde el punto de vista editorial, era atraer más lectores infantiles a la colección. Y vaya si lo consiguió. La inclusión de Robin fue un tanto más en la exitosa carrera de la editorial y el aumento de ventas en Detective Comics se disparó impulsando la creación de una segunda colección para el Hombre Murciélago titulada simplemente Batman. Los niños quedaron encantados con Dick Grayson, el Chico Maravilla, con el que al fin podían identificarse. En 1946 su éxito le llevó también a protagonizar sus propias aventuras en la colección Star Spangled Comics, siendo el número 65 su primera aparición en la serie.

«Recuerdo añadirle un detalle final al boceto de Robin de Bob Kane. El símbolo con la "R" en su pecho.»
Jerry Robinson

Pero a pesar de los llamativos colores de su traje y los chispeantes chascarrillos que soltaba durante las peleas, las historias seguían teniendo un toque negro. Fue el nuevo editor Whitney Ellsworth (que sucedió a Vince Sullivan, la persona que encargó originalmente a Bob Kane la creación de Batman) quien se percató de la gran cantidad de escenas violentas que se mostraban en las viñetas de los títulos de Batman. Decidió rebajar el tono para que los lectores de menor edad pudieran acercarse a los cómics sin problemas y, de paso, ahorrarse cualquier represalia o queja por parte de los padres. Por lo tanto, la mirada estaba puesta en los niños. Inclusive Jerry Robinson, quien ayudaría a Finger y Kane a crear el personaje, rememoró a sus héroes de infancia que le sirvieron de inspiración.

«Robin vestía como el que fuera mi héroe cuando era un niño: Robin Hood (que inspiró su nombre, a pesar de que haya rumores que digan que el nombre se debía a mi apellido).»
Jerry Robinson

Portada de Detective Comics #38 y una muestra de la violencia gráfica presente en las historias de la colección. 

Así fue que Batman comenzó a abandonar el uso de armas de fuego y a inculcar en su pupilo unas normas de conducta y un estoico código moral. La primera regla: no matar. Y para reducir el nivel de violencia en los cómics, se enfatizó el aspecto más acrobático del personaje, quien recurría a sus proezas físicas en lugar de usar armas para enfrentarse a los villanos.

«Los editores pensaron que hacer de Batman un asesino mancharía al personaje, y las madres no dejarían a sus hijos leer sobre tiroteos. La nueva política era alejarse del vigilantismo y llevarlo al lado de la ley.»
Bob Kane

Batman le deja claro a Robin que deben seguir un código moral y no pueden arrebatar la vida a nadie.

De igual manera que Batman surgió de la gloria de Superman, al éxito de Robin le sucederían más compañeros de justicieros en las páginas de otras colecciones. El concepto del sidekick era demasiado jugoso para no explotarlo. De este modo, Timely (la editorial que dio origen a la actual Marvel) tenía al Capitán América y Bucky, y también a la Antorcha Humana y Toro. Desde Fawcett Comics presentaron a Mr. Scarlet y Pinky. E incluso, dentro de la propia DC, conoceríamos a Green Arrow y Speedy.

Al analizar la figura de Bruce Wayne desde un prisma psicológico, se nos descubre un personaje mentalmente atrofiado a causa del trauma infantil que supuso presenciar el asesinato de sus padres. Ese suceso fue el catalizador, la semilla que engendró a Batman, un oscuro vengador nacido de una mente infantil para servirle de resorte. Se suele decir que, de algún modo, aquella noche Bruce Wayne también murió. Su persona dejó de importar para dar paso a una bestia animal. Mientras que Bruce elige un camino de oscura venganza, no directamente contra la persona que le arrebató la vida a sus padres sino contra el crimen en general, Dick Grayson logra combatir su misma pena de un modo más positivo. Gracias a la ayuda que le proporciona Bruce, el muchacho logra superar el trauma adoptando una actitud más alegre y aventurera. La relación que mantienen Bruce y Dick se puede entender como una relación paternofilial donde Bruce adopta una posición protectora e instructiva. Le quiere como a un hijo y le educa como si fuera su mentor.

«Zucco se crió con odio, y eso devolvió al mundo: odio. Richard Grayson fue educado con amor y ni siquiera el crimen de Zucco pudo cambiarle.»
Alfred Pennyworth

En esta única página de Detective Comics #38 se mostraba a Batman acogiendo a Dick Grayson y su proceso de entrenamiento para convertirse en Robin, el Chico Maravilla.

Bruce no solo ganó un valiente y audaz compañero en su cruzada contra el crimen. Robin le otorgó otras aptitudes antes ausentes o aún no descubiertas en su vida. Por ejemplo, un sentimiento de responsabilidad y preocupación hacia sus seres queridos. Comienza a pensar en la familia. Al tener que preocuparse por el bienestar de Dick, a quien acoge como su pupilo, Batman también empieza a preocuparse por su propio bienestar. Al fin y al cabo, si él no está, ¿quién se encargaría de Dick? No soportaría la idea de que ese muchacho volviese a perder a otro ser querido en su corta vida. A pesar de eso, y convencido de que ninguno de los dos abandonaría su misión contra el crimen, Batman decide cambiar sus métodos. Prefiere pensar con la cabeza antes que golpear con los puños. No arriesgarse si no es estrictamente necesario y tener todo bien planeado antes de atrapar a los malos.

«Creo que, en cierto modo, también ayudo a Bruce. Yo creía que él era más auténtico como Batman que como Bruce Wayne, pero como conmigo no puede ser sólo un frío superhéroe, Bruce se hace también más auténtico [...] Creo que ayudo a que Bruce también se divierta.»
Dick Grayson

Por otro lado, con la llegada de Robin, las aventuras de Batman se volvieron más dinámicas (de ahí la denominación de Dúo Dinámico) y permitía la interacción entre los dos personajes mediante diálogos. De este modo, la lectura del cómic también ganaba en fluidez al no tener que recurrir únicamente a los textos de apoyo y los globos de pensamiento. Este factor era un alivio para los guionistas ya que Batman dejaba de tener monótonos monólogos internos y comenzaba a dirigirse directamente al compañero que tenía a su lado. Parecía sentirse bien con su nuevo socio. Y efectivamente, a pesar del peligro que corrían, se divertían impartiendo justicia. Batman poco a poco iba desprendiéndose de ese aura oscura y de su personalidad vengadora para adoptar una actitud más heroica, en conjunción con el resto de superhéroes, aunque sin renunciar a los aspectos que le hacían ser humano y le distinguían del resto.

El seductor de los inocentes

Siendo entonces Robin un personaje tan importante y que tanto ha significado para la editorial y los lectores, surge una pregunta. ¿Por qué hay tanta gente que odia a Robin?

Autores como Jim Starlin, guionista de A Death in the Family (relato donde se narra el fallecimiento de Jason Todd, el segundo Robin), han reconocido su antipatía hacia este personaje argumentando que no conciben que un héroe como Batman ponga en peligro la vida de un niño. De hecho, muchos señalan que el significado de los vivos colores del traje de Robin sirven para atraer la atención de los criminales armados. Este argumento se puede rebatir fácilmente con una simple explicación lógica. No hay oscuridad sin luz. Son elementos situados cada uno a un lado del espectro pero que se necesitan mutuamente para coexistir. Si Batman es el oscuro vengador, necesita a su lado la luz de Robin para complementarle. Sin olvidar, como se ha mencionado anteriormente, que los colores vivos, más infantiles y llamativos, pretenden captar las miradas (no de los criminales) sino de los potenciales lectores infantiles y juveniles que se veían a sí mismos como el Chico Maravilla.

A continuación os dejo un extracto de una entrevista concedida a Jim Starlin donde habla sobre cómo se planificó la muerte de Robin y donde también comenta un proyecto finalmente cancelado en el que se pretendía hacer que un héroe de DC enfermase de sida.



La figura de Robin ha sido a menudo objeto de críticas y alguna que otra burla, convirtiéndose en una diana dispuesta a recibir dardos cargados de odio. Gran parte de esta animadversión hacia el personaje nació de un controvertido ensayo escrito por el psiquiatra Fredric Wertham. Su libro Seduction Of The Innocent (1954) puso en jaque a todas las editoriales del país que entre sus publicaciones contaban con varios títulos policíacos y de temática de horror. Los superhéroes tampoco se salvaron de la viperina pluma del doctor y se llegó a acusar a Batman y Robin de mantener una relación homosexual que influiría a los jóvenes lectores.

«Las historias de Batman pueden estimular fantasías homosexuales en los niños, de una naturaleza de la cual pueden no ser conscientes [...] Nos hemos informado sobre Batman a través de homosexuales reconocidos en un centro de reorientación.»
Fredric Wertham

El Dr. Wertham inspecciona un cómic al milímetro en busca de escenas que pueda considerar nocivas y negativamente influyentes en los lectores juveniles. A la derecha, la portada de su libro Seduction Of The Innocent (1954).

Gracias a la serie televisiva Batman de 1966, el personaje de Robin, interpretado por un veinteañero Burt Ward, pudo mostrar al gran público su lado más juvenil y seductor convirtiéndose en todo un ídolo de masas entre las chicas. Si bien, un poco antes, el editor Julius Schwartz (a quien le debemos la renovación de multitud de superhéroes como Flash, Green Lantern o el propio Batman al comenzar la Silver Age) decidió introducir varios personajes femeninos como Batwoman (Kathy Kane) y su sobrina Bat-Girl (Betty Kane) para que cumplieran con el rol de interés romántico de los protagonistas. A su vez, decidió que Alfred muriera heroicamente en las páginas de Detective Comics #328 (junio, 1964) y se nos presentó a la tía Harriet, que se ocuparía de los cuidados de su sobrino Dick Grayson y de Bruce Wayne a partir de entonces. No obstante, su llegada obligó a los héroes a mantener en secreto "su vida privada" por lo que casi fue contraproducente, ya que las intenciones de Schwartz consistían en acallar cualquier habladuría al respecto de la cercana relación entre Batman y Robin. Tanto la tía Harriet como una versión renovada de Batgirl, con la identidad de Barbara Gordon, pasarían a formar parte del elenco de la famosa e icónica serie de 1966.

Burt Ward (Robin) e Yvonne Craig (Batgirl) durante un descanso en el set de Batman (1966-1968).

Con esta serie se produjo la primera Batmanía y las encarnaciones de Batman y Robin interpretadas por Adam West y Burt Ward pasaron a ser iconos populares. Su imagen camp perduró durante décadas en el imaginario de la sociedad. No fue hasta 1989, con el estreno de Batman de Tim Burton, que el público general comenzó a ver a Batman de un modo completamente distinto, con un enfoque oscuro y diametralmente opuesto al ofrecido anteriormente en la televisión y en las series animadas infantiles. Y sin Robin, a pesar de los intentos que hubo de introducirle en la trama de las dos películas dirigidas por el cineasta de Burbank. Robin tuvo que esperar hasta mediados de los años 90 para reaparecer a lo grande en las pantallas con Batman Forever (1995) y Batman & Robin (1997), ambas películas dirigidas por Joel Schumacher. Poco antes, en 1993, el personaje volvió a cobrar la importancia y el cariño de sus fans en los cómics gracias a Tim Drake, el tercer Robin, que se ganó por primera vez en su historia su propia serie regular tras unas pocas miniseries publicadas previamente.

A la izquierda, imagen promocional de Batman Forever (1995) con Val Kilmer y Chris O'Donnell. A la derecha, fotograma de Batman & Robin (1997) con George Clooney y Chris O'Donnell.

El legado de Robin

En esta larga travesía editorial de 80 años han sido varios los "petirrojos" que han acompañado a Batman en sus aventuras. Desde que el primero de ellos, Dick Grayson, decidiera dejar el puesto, le han ido sucediendo distintos muchachos dispuestos a darlo todo por el bien y la justicia de Gotham. En la década de 1980 conoceríamos al rebelde y problemático Jason Todd, después vino el perspicaz y hábil con la informática Tim Drake para representar a una generación distinta. Su novia, la impulsiva Stephanie Brown, no duró demasiado en el puesto. El indomable hijo biológico de Bruce, Damian Wayne, ostenta a día de hoy la casaca roja. Y en otra Tierra, la gimnasta y experta en interpretación Carrie Kelley encandiló a numerosos fans.

Dick Grayson

El original y genuino. Es en quien Bruce más fe deposita. Ha llegado a colocarse el manto de Batman en un par de ocasiones. Cuando Dick se hizo mayor y ganó su independencia fundó y lideró el grupo de los Teen Titans, cuyo relanzamiento bajo el nombre The New Teen Titans a cargo del guionista Marv Wolfman durante la década de 1980 tuvo muchísimo éxito.

Dick Grayson pasó de ser un niño a un adolescente. Fue entonces cuando decidió independizarse y fundar los Teen Titans.


Jason Todd

Su rebeldía e impetuosidad le costó cara a Jason Todd. Tras su violenta muerte, Batman pasó por una etapa oscura y agria. Se cerró emocionalmente y levantó un muro alrededor de sí mismo. En realidad, Jason no murió, lo asesinaron. El Joker lo hizo en la ficción y nosotros, los lectores, nos encargamos de hacerlo figuradamente en el mundo real. Desde la editorial habilitaron una línea telefónica para que los lectores decidieran el destino del personaje en el desenlace de A Death in the Family. Con tan solo 72 votos de diferencia se firmó la muerte del segundo Robin. Nunca llegó a simpatizar con los lectores. Lo sentían como un usurpador queriendo reemplazar al primer Robin. Sumado a su carácter rebelde y problemático que chocaba constantemente con las órdenes y métodos de Batman desde la editorial se vieron obligados a tomar esa drástica decisión.

Se creó un fuerte conflicto en la relación entre Jason y Bruce por su perspectiva opuesta acerca de impartir justicia.


Tim Drake

Con Tim Drake fue distinto. Enseguida los lectores comprendieron que este Robin sí merecía ocupar su puesto. Tim es con toda probabilidad el Robin más inteligente y con mayores aptitudes deductivas, lo que le convierte en un gran detective al igual que Batman.

Tim Drake lució un nuevo traje con botas, protecciones y pantalones largos diseñado por Neal Adams y Norm Breyfogle.


Stephanie Brown

Las patrullas nocturnas no le eran extrañas a Stephanie Brown. Ella ya había demostrado su valía luchando contra el crimen bajo la identidad de Spoiler. Cuando su novio Tim decidió dejar el puesto de Robin (en el momento en el que su padre descubre su secreto), Stephanie decidió ocupar su lugar como nueva compañera de Batman. No obstante, su decisión fue precipitada y, en parte, motivada por los celos y como un modo de llamar la atención de Tim Drake. Su personalidad impulsiva la llevó a cometer algunos errores y desobedecer las órdenes de Batman, que no dudó en despedirla.
 
Stephanie Brown se sometió, al igual que sus antecesores, a un duro entrenamiento para ser Robin.

Damian Wayne

El hijo biológico de Bruce Wayne y Talia al Ghül es un chico impertinente y peligroso. Criado y entrenado durante su infancia por la Liga de Asesinos de Ra's al Ghül, sus métodos para tratar con los criminales distan mucho de los de Batman. Poco a poco, tanto Dick Grayson como su propio padre, le han ido calmando sus golpes de ira. Ahora es un muchacho con un carácter medianamente tolerable.

Damian Wayne no le teme a nada. Y es incluso capaz de vacilar a Superman.


Carrie Kelley

En el contexto del cómic The Dark Knight Returns (1986) de Frank Miller ya se nos presentaba la situación de un Robin anterior fallecido (Jason). En alguna ocasión Robin ha logrado salvarle literalmente la vida a Batman. Es el caso de Carrie Kelley durante la pelea con el líder de los Mutantes. Gracias a su ayuda Batman consigue sobreponerse tras ser vencido en la pelea y recobrará de nuevo la confianza en disponer de un ayudante.

Carrie Kelley socorre a Batman tras enfrentarse al líder de los Mutantes en The Dark Knight Returns (1986).

Otros Robin paralelos

Desde otras Tierras paralelas o historias fuera de continuidad hemos podido disfrutar de distintas versiones de Robin. Como, por ejemplo, Helena Wayne (hija de Bruce Wayne y Selina Kyle en Tierra-2), Barbara Gordon en el Elseworlds Batman: Thrillkiller o una versión futurista de uno de los descendientes de Bruce Wayne en el año 3000.

El traje de Robin ha sido portado por diferentes identidades en otras obras fuera de continuidad o en líneas de tiempo paralelas.


Sí, Batman necesita a Robin

No hay duda, Batman necesita a Robin. Lo necesita para apoyarse en él en los momentos en los que cae física y emocionalmente. Lo necesita para resolver los problemas que él jamás podría solventar solo. Necesita su luz como una linterna que revele un halo de esperanza entre toda la oscuridad que lo envuelve. Lo necesita para hablar y para que le respondan. También para recordar lo importante que es la familia, su batfamilia. Es necesario para expandir y enriquecer un universo de ficción que nos acompaña desde hace más de 80 años.

Como véis son muchas las razones por las que Robin se ha ganado su puesto de honor en el panteón de personajes de DC Comics y del universo de Batman en particular. No solo conquistó la atención de los niños, que más adelante crecieron y siguieron queriéndole, fue el responsable de uno de los grandes éxitos de la editorial llegando a ser todo un icono. Y lo que es más importante, sin su presencia, apoyo emocional y ayuda en el campo de batalla, Batman no lograría su misión.

Siempre habrá un asiento reservado para él en el Batmobile.

Burt Ward y Adam West como Robin y Batman, respectivamente, posando junto al Batmobile de Batman (1966).

Lecturas recomendadas

A continuación os listo una selección de títulos recomendados que os puede ayudar a comprender mejor la figura de este personaje y que tratan algunos de los temas abordados en este artículo:

Robin: Año uno

Este cómic es un perfecto punto de entrada para conocer el primer año de Robin (Dick Grayson) con Batman desde una perspectiva moderna aunque representada con un estilo clásico y sencillo. Javier Pulido se encarga del dibujo destacando su trazo limpio y colores planos.
 

Batman: Una muerte en la familia

Un cómic que pasó a la historia y que tuvo repercusiones en la actitud y estado psicológico de Batman. Vale la pena leerlo para conocer la historia final de Jason Todd como Robin.
 

Batman: Año tres y Un lugar solitario para morir

Lo narrado en Batman: Año tres resulta ideal para comprender las consecuencias y el cambio de actitud que se produce en Batman tras el fallecimiento de Jason Todd. También se rememora mediante flashbacks el origen de Dick Grayson en el circo Haly y aparecerá por primera vez Tim Drake, quien se convertiría más adelante en el tercer Robin en la historia titulada Un lugar solitario para morir.
 

Robin: Desenmascarado

Cuando el padre de Tim Drake descubre el secreto de su hijo, éste se ve obligado a abandonar el puesto de Robin. Será reemplazado por su novia, Stephanie Brown, quien tendrá que esforzarse mucho para convencer a Batman que merece ganarse la "R".
 

Batman: El regreso del caballero oscuro

Es una obra revolucionaria en muchos aspectos, tanto dentro de la historia de Batman como del medio del cómic en general. En lo que respecta a Robin, aquí se presenta a Carrie Kelley, una chica que decide por propia voluntad ser Robin inspirada por el momento en el que Batman la salva de unos maleantes.
 

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